En este blog os podréis encontrar aspectos interesantes sobre la vida y obra del gran poeta barcelonés Jaime Gil de Biedma.

jueves, 14 de marzo de 2013

Análisis de poemas con el mismo tema pero épocas diferentes

En esta entrada vamos a analizar varios poemas del mismo tema, el paso del tiempo, pero escritos en distinta época. Los poemas son: , Idilio en el café (Compañeros de Viaje), El juego de hacer versos (Moralidades), No volveré a ser joven (Poemas Póstumos).

Idilio en el café:


El poema “Idilio en el café” está incluido en "Compañeros de viaje" (1959), primer libro de versos de Biedma. En este libro, el poeta hace poesía social, sus poemas claman contra la injusticia. Pero, es también, un compendio de instantes de la vida del poeta que a través de la forma coloquial que caracteriza sus composiciones, adoptan forma de verso: recuerdos de la infancia, imágenes de las tertulias entre amigos, paisajes urbanos, descripciones y opiniones sobre la situación política del país...El autor perfila en esta parte de su obra un reflejo de la vida cotidiana.

El hecho de que la crítica mencione Compañeros de viaje como una de las obras más comprometidas de Jaime Gil de Biedma se debe al matiz político, de tendencia comunista, que se escapa de la mayoría de las composiciones que conforman esa obra. La tercera parte del libro es una descripción que hace el poeta de la represión del régimen franquista.

Sin embargo, cabe destacar como tema utilizado, por encima de todos los demás, a lo largo de todo este libro, la mención de la amistad y de la conversación dentro de esa relación interpersonal.

Tema:

Idilio en el café” es un poema en el que Biedma habla sobre el amor en el sentido más espiritual y tradicional del término, de manera platónica. Dentro de la temática, también se manifiesta una preocupación por el paso del tiempo.

Contenido:

Idilio en el café” comienza con una pregunta indirecta que indica la preocupación por la temporalidad de la existencia, un tema que resulta obsesivo para el autor (“Ahora me pregunto si es que toda la vida/hemos estado aquí”), de esta forma introduce el tono de irrealidad que va a dominar las dos primeras estrofas.
Luego quiere comprobar la realidad de esa existencia; se pone la mano ante los ojos y nota, siente los “ojos”, “la sangre”, los “párpados”, el “vello”, las “pestañas”…Pero esta comprobación contrasta con la segunda estrofa, al mirar a su alrededor y ver el mundo con incertidumbre; Ni él mismo acierta a dar realidad a sus propios pensamientos (“No se bien de que hablo”) y todo contribuye a cargar al mundo de una irrealidad casi intangible. Los rostros son “vagos”, como difuminados, el “agua pálida” está sin color que le de vida, esos “ciertos bares” aumentan la incertidumbre de su alrededor, se encuentran “entre cansados hombres en pijama”, pues incluso las personas parecen de mentira, como teatro de títeres.
Toda esa vaguedad viene dada por el problema del paso del tiempo que provoca que la existencia parezca irreal. Mientras, antitéticamente, el sujeto poético se siente vivo, una vida que le otorga la persona amada (“nosotros vivientes”).
En la última estrofa todo cambia. La incertidumbre hacia el exterior que manaba de los versos anteriores, se convierte en palpable seguridad interior al dirigirse al “tú” (“Ven. Salgamos fuera”). Lo que era antes apenas tangible es ahora seguridad. El amor surgido, ocupa, simbólicamente, un lugar superior, (“Queda espacio/arriba, mas arriba, mucho mas que las luces/ que iluminan a ráfagas tus ojos agradados”), obtiene categoría lírica, platónica y un alto contenido de misterio de índole romántica en los últimos versos del poema, matizados de “silencio” y la expresión “beso igual que un largo túnel”.
Con este poema, Jaime Gil de Biedma pretende reivindicar el amor como la única posibilidad para huir de la irrealidad y vaguedad del mundo provocada por el paso del tiempo, un tema obsesivo para el poeta.

Métrica:

Se trata de un poema formado por tres estrofas de versos de arte mayor, pero sin seguir la estructura estrófica o la métrica clásica. En cuanto a la rima, se observa el uso de una rima interna asonante (dentro de los versos). Así, en la segunda estrofa, esto queda reflejado en “vagos”, “sentados” y “cansados”, que, situados en versos alternos, forman una rima interna.

Recursos Literarios:

En el poema podemos distinguir diferentes recursos literarios.
  • Varias personificaciones se distribuyen a lo largo del poema:”El vello inmenso se confunde”,” la tarde nos empuja”,…
  • En la segunda estrofa encontramos una interrogación retórica “¿Quiénes son, / rostros vagos nadando como en un agua pálida, / éstos aquí sentados, con nosotros vivientes?”, un símil, “rostros vagos nadando como en un agua pálida”, y una antítesis que relaciona muerte y vida “éstos aquí sentados, con nosotros vivientes”.
  • En la tercera estrofa, tenemos un asíndeton “Ven. Salgamos fuera. La noche”, la reiteración “Queda también silencio entre nosotros, / silencio” y el símil “y este beso igual que un largo túnel”.

Conclusión crítica:

En este poema, el poeta concreta el amor en su vertiente más espiritual, ese amor romántico en el sentido tradicional del término. Parece ser un poema que constituye casi una excepción en la poesía de Biedma, por la pureza y la ausencia total de carnalidad que demuestra tratando el tema amoroso.
El uso de un lenguaje coloquial, como si fuera una conversación que inicia, primero, consigo mismo, y que traslada, más tarde, al otro, hace que este poema me parezca más próximo a la prosa que a la poesía. Esto lo hace original y cercano a los sentimientos que todos podemos sentir y conocer. 




El juego de hacer versos:

"El juego de hacer versos" es un poema que aparece en la obra "Moralidades", 1966.

Tema:

Relata como es el oficio de escribir poesía desde cuando eres aún joven y todo te sorprende hasta donde con el paso del tiempo llegas a entender que todo lo que te habías encontrado y nuca comprendiste era cierto
Hace esta reflexión centrándose en que las diferencias entre los varios sentimientos que tiene un poeta por muy diferentes que parezcan entre ellos están mucho mas cerca de lo que jamás se había creído. Esto último a lo que hago referencia se puede observar claramente en la última estrofa cuando el placer se convierte en vicio:

El juego de hacer versos,
que no es un juego, es algo
que acaba pareciéndose
al vicio solitario

Métrica:

Poema de versos regulares con siete sílabas por verso, dividido en quince estrofas de cuatro versos cada una. 

Recursos Literarios:

He encontrado muchísimos recursos literarios en este poema:
  • Símiles: 1ª estrofa: El juego de hacer versos -que no es un juego- es algo parecido en principio al placer solitario. 9ª estrofa: Y los poemas son un modo que adoptamos. 15ª estrofa: El juego de hacer versos -que no es un juego- es algo parecido en principio al vicio solitario. 
  • Metáforas:  4ª estrofa: porque la Poesía es un ángel abstracto. Metáfora 6ª estrofa: Aprender a pensar en renglones contados. 8ª estrofa: Luego está el instrumento en su punto afinado: la mejor poesía es el Verbo hecho tango. 
  • Hipérbatons: 2ª estrofa 4º Verso: a escribir empezamos.
  • Hipérboles: 11ª estrofa: La manera que tiene sobre todo en verano de ser un paraíso. 13ª estrofa: si piensa en esta vida que nos hace pedazos de madera podrida, perdida en un naufragio. 
  • Personificaciones: 1ª estrofa: Placer solitario.  15ª estrofa: Vicio solitario.  
  • Comparación: 7ª estrofa: tratar con el idioma como si fuera mágico.
  • Paralelismo: 9ª estrofa: para que nos entiendan y que nos entendamos. 
  • Enumeración: 10ª estrofa: Lo que importa explicares la vida, los rasgos de su filantropía, las noches de sus sábados. Se produce un gran paralelismo entre la primera y la última estrofa cambiando una única palabra (placer-vicio).

Conclusión Crítica:

Es un poema que redacta de forma concisa una realidad como es la vida de un poeta pero que aplicando breves retoques podría relatar la vida de la mayoría de los oficios a los que nos podremos dedicar en un futuro y podría ser un punto de inflexión sobre si en nuestra vida lo que realmente queremos es esto o si en verdad aunque no lo queramos es ciertamente imposible remediarlo pues los seres humanos estamos hechos para ser monótonos y cualquier intento de cambio desembocará en hacer otra vez lo mismo sin darnos cuenta.


No volveré a ser joven:


"No volveré a ser joven" es un poema de la obra "Poemas Póstumos", 1968.

Tema:

El tema central del texto es la proximidad de la vejez, anunciadora de la muerte una vez pasada la juventud, con su inconsciencia y sus anhelos, y el descubrimiento de que en realidad su vida ha estado siempre orientada hacia eso, morir. Esto supone el fin de los sueños de juventud como consecuencia del paso del tiempo.

Contenido:

En la estructura podemos distinguir tres partes claramente diferenciadas:
  •  Primera parte (versos 1- 4), coincide con la primera estrofa y expresa la inconsciencia juvenil frente a la vida.
  • Segunda parte (versos 5 al 8), coincide con la segunda estrofa y trata acerca de las engañosas ilusiones de juventud, sentidas al margen de las propias limitaciones vitales.
  • Tercera parte ( versos 9 al 12), coincidiendo con la última estrofa, expresa finalmente la conciencia de la vejez y de la muerte como realidades esenciales de la existencia humana. En el fondo queda el agotamiento del tiempo pasado y el insignificante testimonio de lo que hemos vivido. 
El autor habla continuamente del paso del tiempo y de lo que fue la vida para él, y saca la conclusión de que ahora lamentarse por lo no hecho no vale de nada ya que solo queda esperar por la muerte y por el envejecimiento.
Esto en parte sorprende ya que, dado que este poema pertenece a su libro poemas póstumos (1968) y el autor tenía solo 39 años, por lo que sorprende la forma de hablar que usa, como si ya hubiera vivido muchísimo, cuando en realidad todavía es muy joven.

Métrica:

La métrica del poema recurre a la combinación de heptasílabos y endecasílabos alterada en el verso 8 (eneasílabo) y en el 12 (dodecasílabo). Se trata de estrofas de cuatro versos con rima asonante en los pares –a-a, distintas para cada estrofa. Esto es lo que algunos críticos denominan versificación semilibre.

 Recursos Literarios:

Encontramos un empleo del lenguaje con una función intensamente poética, unido a un lenguaje coloquial ajeno, sin embargo, al prosaísmo, y no exento de elaboración retórica, que resta solemnidad a través de expresiones coloquiales como “ir en serio” o “llevarse por delante”. Todo esto unido al carácter generalizador del pronombre indefinido “uno”, para incorporar al interlocutor en su mensaje con el que se produce, además un efecto generalizador.
En los dos primeros versos encontramos además un hipérbaton, cuya inversión sintáctica sirve además para centrarnos en dos planos temporales: pasado (iba) y presente (empieza a comprender), cuyo enfrentamiento crea el marco discursivo del poema. Otro hipérbaton (“dejar huella quería”) rompe con el coloquialismo de los primeros versos.

Conclusión Crítica:

El poema es muy original, principalmente porque habla de la vida que ya pasó, algo típico, pero lo hace solo con 39 años, lo que, para alguien que lo sabe, es todo una sorpresa por la forma en la que habla, como si supiera todo de la vida, cuando en realidad es todavía muy joven y siempre queda algo por aprender hasta en el mismo momento de tu muerte.






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